
El arte de la crianza de los vinos
Construir una bodega no es tarea fácil; en primer lugar, hay que disponer de un lugar decente que cumpla los siguientes requisitos:
La temperatura adecuada y estable (12 °C a 14 °C).
Sin luz.
Sin vibraciones.
La humedad adecuada (65% a 75%).
Si tu futura o actual bodega ya tiene la temperatura adecuada, en torno a 12 °C o 14 °C, entonces tienes suerte. Es habitual controlar y ajustar la temperatura de la bodega con un motor eléctrico, sobre todo para lograr estabilidad.
Puede sorprender a muchos, pero está ampliamente reconocido que la luz afecta a la calidad del vino y puede estropear la calidad de tus vinos; por tanto, ¡evita guardarlos en una habitación luminosa! Como habrás observado, una cantidad importante de grandes vinos usan botellas de vidrio oscuro, y la mayoría de los vinos de alta gama van protegidos con algún tipo de papel protector contra la luz. En efecto, puede parecer elegante y sofisticado, pero también evita que se dañe la etiqueta y, lo más importante, reduce la intensidad de la luz que llega al vino.
Por eso, vinos como La Nieta, Los Yelsones de Cuentaviñas o Lalama de Dominio do Bibei llevarán siempre este tipo de protección.
Las vibraciones también son algo a tener en cuenta, ya que dañarán tus preciosas botellas. Y, por último, la humedad es un parámetro al que hay que prestar atención. Absolutamente: como te imaginarás, hemos entrado en muchas bodegas y no hay nada peor que una bodega húmeda, que normalmente desarrolla moho y ese olor característico. La humedad relativa de tu bodega debería rondar el 65% al 75%. Las condiciones secas resecan los corchos, y las condiciones húmedas dañan las etiquetas, las cajas y, desde luego, los vinos.
Ahora llega la parte emocionante: ¡elegir tus vinos!
En primer lugar, no tienes por qué adquirir solo vinos caros. Bodegas y Viñedos Valderiz elabora un extraordinario “joven” a partir de Tempranillo/tinta del país. Sin paso por madera, solo uvas de buena calidad y un vino que cuesta menos de 6 euros. ¡Sí! Siempre guardo unas cuantas botellas de este. Suele ser algo rústico en su juventud, pero muestra lo mejor de sí después de 2/3 años.
Otro vino que muchos no esperarían que envejeciera bien es el Beaujolais. Reconozco que “Morgon Vieilles Vignes” no es el beaujolais convencional, pero por menos de 20 euros esta botella te sorprenderá después de 5/8 años. Jean Paul Brun es un gran enólogo, centrado en elaborar vinos magníficos y elegantes.
Uno de los vinos insignia de Marcos Eguren, de La Rioja, más concretamente el San Vicente, es un gran guardador. Los primeros cambios perceptibles aparecerán 5 años después de la cosecha, ¡pero aguantará fácilmente hasta 20 años!
Otro vino a base de tempranillo es el Neo, de Ribera del Duero. Se elabora exclusivamente con viñas viejas y necesita al menos 8/10 años para ser comprendido del todo. De hecho, es uno de mis favoritos.
Por último, pero no por ello menos importante, está el Tokaji 5 Puttonyos de Château Pajzos. La añada 2016 es desde luego muy disfrutable ahora mismo, ¡pero puedes estar seguro de que también la disfrutarás dentro de 30 años! Aunque no hace falta esperar tanto… Un vino legendario, dulce pero no empalagoso, con una complejidad que te dejará boquiabierto si eres capaz de guardarlo unos años.
Si te interesa construir una bodega, no dudes en contactar con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte.
¡Salud!